Aceptación y uso de los billetes de la Reserva Federal de diseños anteriores

Cómo verificar la autenticidad de los billetes de $100 de diseños anteriores

El diseño de los billetes de la Reserva Federal se renueva principalmente para facilitar su uso, pero también para dificultar la falsificación. Esto no significa que los billetes de diseños anteriores no sean seguros. De hecho, las características de seguridad de los diseños anteriores de los billetes de la Reserva Federal, como las marcas de agua y la tinta que cambia de color, han demostrado su efectividad y su uso se conserva y se actualiza en los billetes de diseños más actuales.

Para comprobar la autenticidad de un billete de $100 emitido entre 1996 y 2013, pase el dedo por la superficie del billete para percibir la impresión en relieve, incline el billete para ver que el número 100 en la esquina inferior derecha cambia de color verde a negro y sostenga el billete a contraluz para ver la marca de agua y el hilo de seguridad. También deben ser visibles las fibras de seguridad rojas y azules insertas en todo el papel y la microimpresión dentro del numeral en la esquina inferior izquierda y en la solapa izquierda del traje de Benjamin Franklin. Puede ser necesario el uso de una lupa para ver la microimpresión.

Para obtener información detallada sobre las características de cada denominación, visite el sitio web uscurrency.gov/es/denominaciones.

The front of the $100 note.

Moneda de curso legal

Tenga en cuenta que es política del gobierno de los EE. UU. que todos los diseños de los billetes de la Reserva Federal conserven su valor legal y su validez para la realización de pagos sin importar cuándo fueron impresos. Esta política abarca todas las denominaciones de billetes de la Reserva Federal, desde 1914 a la fecha según la Sección 5103 del Título 31 del Código de los Estados Unidos (31 U.S.C. § 5103).

La Junta de la Reserva Federal reconoce que en algunos países pueden existir diferentes tasas de cambio o políticas para la aceptación de divisas extranjeras. Sin embargo, no es el gobierno de los EE. UU. quien controla dichas tasas, sino el mercado.